Pictografías del Cerro Colorado
Foto Gentileza de O. Lucci
Cerro Colorado se ubica 100
kilómetros al norte de Jesús Maria y
a 160 kilómetros al norte de la ciudad de Córdoba por la ruta nacional Nº 9 esta
la localidad de Santa Elena y de allí hay que tomar la ruta
provincial Nº 21 hacia el oeste para llegar a Cerro Colorado.
Comprende 3.000 hectáreas.
El
nombre de esta localidad se debe al ligero color rojizo de los cerros,
entre los que sobresalen el Colorado, el Veladero y el Inti Huasi.Este color rojo se mezcla con el verde de la vegetación y la
frescura del agua que aportan el arroyo de los Molles y el río de los
Tártagos.
Es
una de las pocas distribuciones en el país del mato: especie arbórea
que forma bosques en los faldeos. Aquí se encuentra uno de
los más importantes yacimientos de pictografías de América, y que
fuera divulgado inicialmente por Leopoldo Lugones a principios del siglo
20. En las pictografías, cuya
antigüedad se remontan a más de diez siglos, se hallan representadas
escenas de la vida cotidiana y creencias religiosas de los aborígenes
que habitaron el lugar, y también pictografías que muestran la llegada
del español a estas tierras.Apenas se ingresa al pueblo se halla el museo arqueológico desde
donde parten las visitas guiadas a la reserva cultural natural
provincial.
Asimismo este encantador lugar también ha trascendido por
ser el sitio elegido por don Atahualpa Yupanqui.En el lugar llamado Agua Escondida, Atahualpa decidió edificar
la casa en la que vivió y desarrolló gran parte de su extensa obra, y
donde fueron esparcidas sus cenizas.En esta casa se exhiben diversas pertenencias del artista como
premios, partituras y libros.
Actividades:
visitas guiadas por la zona, estudios científicos del área. En la
localidad Cerro Colorado existe un museo arqueológico.
En
Cerro Colorado Don Ata
(Atahualpa Yupanqui) También tiene su lugar
Fotografías
Gentileza de O. Lucci
CERRO
COLORADO, vecinos de este pueblo lo llamaban Don Ata, y todavía perdura
el respeto y admiración por quien fue uno de los mejores exponentes del
folklore nacional.
El camino que lleva a la que fue su casa, y que hoy es un museo dedicado
íntegramente a su vida, termina en la tranquera de Agua Escondida. Por
ese camino, el visitante puede cruzarse con su hijo, Roberto Chavero,
apodado el Coya.
El Coya es el encargado de mantener la memoria, la vida artística y
privada de don Héctor Ricardo Chavero (Don Ata), Don Ata nació en
Pergamino el 31 de enero de 1908, y murió exiliado en la ciudad
francesa de Nimes, el 23 de mayo de 1982.
Por una pequeña contribución que sirve para el mantenimiento del
lugar, un guía ayuda a realizar el recorrido, brinda datos, cuenta
anécdotas y hace una síntesis de su vida. Cuelgan de las paredes
recuerdos, guitarras, fotografías -una de ellas dedicada personalmente
por el Che Guevara- y un afiche norteamericano curioso y enorme que
anuncia el concierto que ofrecerá Yupanqui en el Carnegie Hall de Nueva
York.
Las salas de la casa están decoradas con los ponchos que usaba el
músico. Lo que antes era la cocina es una biblioteca que conserva más
de 3000 libros, y en el que fue su dormitorio hay fotos de sus seres
más queridos.
En otro ambiente, funciona una sala que fue donada por el gobierno
alemán. Allí los visitantes pueden ver videos musicales de varios
conciertos. Bajo la sombra de la arboleda que rodea el parque, descansan
los restos del poeta, junto a los de su gran amigo, el bailarín
Santiago Ayala.
Antes de la partida, Koya Chavero convida con una de las tantas cartas
enviadas por Don Ata desde su exilio.
Y dice: "...En esta tarde fría me hubiera gustado estar en el
Cerro para sentir los rumores del campo. Sentir esa permanente
vibración que el aire regala sin pedir a nadie que lo comprenda, porque
es el mundo misterioso que respira, permanece y se renueva. gual, nada
es como él".